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Introducción

El entorno de Doñana y la agricultura

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El Entorno de Doñana está conformado por el territorio circundante al Espacio Natural de Doñana, y que pertenece a diferentes municipios de las provincias de Huelva, Sevilla y Cádiz. A efectos de este estudio, los agregados bajo la unidad territorial Comarca de Doñana, serían los siguientes: Almonte, Hinojos, Bonares, Rociana del Condado, Bollullos Par del Condado, Lucena del Puerto, Palos de la Frontera, Moguer, Aznalcázar, Pilas, Villamanrique de la Condesa, Isla Mayor y La Puebla del Río. El Entorno de Doñana se extiende entre el estuario del Guadalquivir y el de los ríos Tinto y Odiel y el tramo de costa comprendido entre ambos. Contiene espacios con diferente nivel de protección siendo los principales el Parque Nacional de Doñana (constituido en 1969) que hoy cuenta con unas 50.000 Ha y el Parque Natural de Doñana (creado en 1989) que cuenta con otras 50.000 Ha aproximadamente. No obstante, como ya se ha comentado previamente, este estudio se centra en el área conformada por los municipios de Almonte, Hinojos y Villamanrique.

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Espacios naturales protegidos y Paisaje agrario en el Entorno de Doñana. (Fuente: Consejería de Agricultura y Pesca)

La historia del paisaje agrario de Doñana y su entorno es compleja y dinámica, como cabría de esperar en un espacio tan rico y diverso. Algunos de los últimos estudios donde se intenta ofrecer una aproximación a la situación de la agricultura en la zona, como el de la Fundación Doñana 21 en el 2002-2003, señalan que las tierras del área de Doñana “son tradicionalmente poco propicias para el laboreo y las actividades productivas”, aunque “sus particulares condiciones climáticas, han permitido que se desarrolle en la zona, en las últimas décadas, nuevas formas de agricultura y uso recreativos y turísticos de sus recursos” (Fundación Doñana 21, 2006). En el último tercio del siglo pasado, en 1970, y bajo el amparo de los estudios y recomendaciones de la FAO (Proyecto Guadalquivir), estas tierras marginales comenzaron a percibirse como productivas gracias al descubrimiento del acuífero Almonte-Marismas, sobre el que se articuló el Plan General de Transformación en Riego para introducir agricultura moderna de regadío y activar económicamente la zona sobre la base de la nueva agricultura. Paralelamente se comenzó también a desarrollar la industria turística, algunas veces asociada a esta agricultura, pero mayormente asociada a la explotación de los recursos naturales y paisajísticos relacionados con el Parque y el litoral.

Por todo esto, y pensando siempre en la zona de Almonte, Hinojos y Villamanrique, el mosaico agrario que constituye el Entorno de Doñana ha sufrido grandes cambios en los últimos tiempos, como las iniciativas del Plan de Reforestación del Estado, con la ya abandonada repoblación con pinos y eucaliptos. Ha visto cómo el coto era transformado en Parque Nacional y Reserva Natural. Ha sido espectador pasivo de cómo bajo los titubeantes empujes de la extinta Reforma Agraria se expropiaban algunas tierras para el uso de sus vecinos. Ha sufrido los achaques modernizadores de la transformación de arenales a plantaciones de fresón en regadío, etc. Pero también ha dejado de observar los sistemas campesinos de rozas, los matos y la agricultura tradicional. En definitiva muchos piensan que estos cambios en la agricultura, principal recurso económico de la zona, han contribuido a generar riqueza sobre la base de los recursos locales (no hay fuentes que estudien la distribución de dicha riqueza aunque sí es cierto que se emplea a un 60% de la población activa del territorio) pero también están los que consideran que esta agricultura contribuye al deterioro del ecosistema por las externalidades negativas que genera.

Ojeda (1987) nos describe con detalle los cambios del paisaje agrario de Doñana desde finales del XVIII al siglo XX. A finales del XVIII y durante el XIX la agricultura del Entorno de Doñana se articulaba en torno al latifundio de cultivo tradicional de olivo y vid, tierras de cereales y pasturas para ganado. Los campesinos trabajaban la tierra a jornal y complementaban las rentas con una pequeña producción cultivando tierras en régimen de cesión (un 70% de las tierras pertenecían al Concejo) donde tenían pequeños huertos con frutas y hortalizas. En el siglo XX los minifundios aumentaron significativamente y las grandes extensiones de tierra para siembra fueron desapareciendo. El olivar y la vid en secano aumentaron progresivamente, la ganadería disminuyó y los huertos y cercados en los ruedos periurbanos se siguieron manteniendo. En el último tercio del siglo XX, aprovechándose el recurso hídrico de la cuenca y las nuevas tecnologías aplicadas a la agricultura, combinadas con la benignidad del clima y una aparentemente estudiada selección de cultivos idóneos, se fue abandonando la agricultura tradicional en aras de una nueva agricultura intensiva. Mucha superficie de olivar ha sido puesta en regadío y el uso de químicos es generalizado. La vid se mantiene en secano, pero ha desaparecido gran parte de las tierras de pastos y forrajeras así como las dehesas (asociado ello a una disminución de la actividad ganadera que es ahora muy restringida) y los huertos de subsistencia están en retroceso.

El mosaico que se va conformando sigue en proceso de cambio, dejando ver el gran dinamismo que tiene Doñana. En la actualidad hay gran variedad de factores que afectan a la configuración del paisaje agrario y los modos de hacer agricultura en Doñana. Están por un lado los intereses conservacionistas del Parque y los ecologistas por frenar la actividad humana en torno a Doñana. Por otro los intereses desarrollistas y turísticos de empresarios y políticos locales que ven cómo una zona que ofrece grandes recursos ha de servir a los intereses de la población que los ocupa. También están las manifestaciones populares que en torno a fenómenos religiosos y festivos traslucen las luchas por el acceso al territorio y la expresión de sus necesidades. Además se han de tener en cuenta las instancias políticas nacionales y supranacionales como la UE que, a través de la PAC en este caso y la legislación de Reservas Naturales, intentan compaginar conceptos teóricamente opuestos como preservación del medio ambiente y desarrollo.

La presencia de variedades tradicionales locales en este complejo entramado de relaciones y dinámicas sociales y económicas en los agroecosistemas de Doñana, constituye una fuente valiosa de recursos genéticos aprovechable para la nueva agricultura. Estos recursos y el conocimiento asociado a ellos, acorde con las nuevas políticas de desarrollo, tienen el potencial de ser utilizados en el impulso de zonas rurales, como el Entorno de Doñana, desde diferentes ámbitos, como la gestión del medio ambiente y el paisaje, la elaboración de planes agrarios adaptados a la circunstancias locales y el diseño de estrategias productivas diversificadas y alternativas que satisfagan las nuevas demandas de la sociedad y sean competitivas en el mercado.

Antes de ofrecer la información de los capítulos, podemos ver las siguientes tablas donde se especifican las variedades localizadas en el estudio.

De cultivos herbáceos se han localizado un total de 4 especies y 6 variedades autóctonas.

Especie Nº var. Variedades
Avena 1 del país
Cebada 2 caballar, del país
Centeno 1 del país
Maíz 2 blanco de muela, rojo o colorado

En lo que concierne a los cultivos hortícolas se han localizado un total de 10 especies y 28 variedades locales.

Especie Nº var. Variedades
Acelgas 3 penca ancha, penca estrecha, penca roja
Calabaza 7 de palo, guitarrilla chica, guitarrilla, roteña grande de Almonte, roteña de Hinojos, roteña de El Rocío, roteña portuguesa
Lechuga 1 oreja de mulo
Melón 3 amarillo, del sello, del sello rayado
Rábano 1 largo rosa
Sandía 1 cagilón
Tomate 8 blanquillo gordo, corazón de toro rosa, corazón de toro naranja, cuatro cascos, rosado, de pera, de playa gordo, verrugoso
Garbanzo 1 mulato
Guisante 2 chico, chico blanquito
Haba 1 morada

En el grupo de cultivos leñosos se han localizado un total de 14 especies y 49 variedades autóctonas.

Especie Nº var. Variedades
Almendro 3 de boca, duro, amargo
Azofaifo 2 azofaifo gordal, azofaifo normal
Ciruelo 4 blanco, bomba, platanero, santa rosa
Damasco 2 blanquillo, colorado
Granado 4 de perro, del ayo, sevillano, zafarí
Higuera 4 blanca, negra, zafarí, zarahíla
Limonero 2 lunario, de Almonte
Albérchigo 2 albérchigo de Hinojos, albérchigo de Almonte
Membrillero 2 gambó, membrillo
Manzano 2 manzano, perillo
Naranjo 2 imperial, china o del país
Olivo 6 raspazallo, verdejo, verdial, zorzaleño, manzanillo, gordal
Peral 5 de Almonte, pardo, de botellita, blanquillo, de Hinojos
Vid 9 amprieta, beba, eva, montagorda, montasanlúcar, cardinal, rociales cana, teta de vaca, zalema