Cultivos herbáceos
El garbanzo
Introducción
El garbanzo (Cicer arietinum) es probablemente originario de la zona suroeste de Turquía, limitante con Siria. Existen tres especies silvestres muy relacionadas con él encontradas también en la misma zona. Debido a que los primeros botánicos no diferenciaron estos parientes cercanos existen distintas teorías acerca de la procedencia de la leguminosa. El botánico De Candolle, en 1883, delimitó el área de aparición del garbanzo entre el norte de Persia y el sur del Cáucaso. El genetista Vavilov definió dos centros primarios de origen, el suroeste de Asia y la cuenca mediterránea, y uno secundario, Etiopía. Observó que al igual que suele ocurrir con otros cultivares de grano, los de semilla grande abundan más en las zonas de la cuenca mediterránea, mientras que los de semilla pequeña predominan más hacia el este (DE MIGUEL GORDILLO, 1991:12-16).
La presencia constatada más antigua del garbanzo data del año 5450 a. C. y se sitúa en la localidad turca de Hacilar, también habiendo constancia de su existencia en Egipto (1400 a. C.), en Jericó (3200 a. C.), o en la India, donde su primera aparición es en 2000 a. C. Aunque es una planta muy común en la Península Ibérica se desconoce la época de su introducción (DE MIGUEL GORDILLO, 1991:12-16).
Durante el proceso de dispersión que sufre el garbanzo se produce la diferenciación de los dos grandes tipos. En la parte occidental se desarrollaron cultivares de tamaño grande, de color claro, rugosos y con forma de cabeza de carnero. En las zonas del sur de Etiopía y del este, se desarrollaron cultivares de semillas pequeñas y oscuras, menos evolucionados que los anteriores (DE MIGUEL GORDILLO, 1991:12-16). Ya en el siglo XVI los españoles y portugueses introdujeron la leguminosa en el Viejo Mundo, en América Central y Sudamérica donde encontró las condiciones ambientales idóneas para desarrollarse, sobre todo en México, donde llega a constituir un producto de gran importancia (DE MIGUEL GORDILLO, 1991:12-16). El garbanzo en Europa Central y Occidental ha sido extensivo hasta el inicio del siglo XX. En la actualidad es su cultivo, fuera del área mediterránea y de Bulgaria, una reliquia (DE MIGUEL GORDILLO, 1991:12-16).
El consumo del garbanzo tanto en Egipto como en la antigua Grecia y Roma estaba asociado con las clases más pobres, al igual que veíamos con el haba, y es extensible a la mayoría de leguminosas. Los sacerdotes y estudiantes eran advertidos del peligro que entrañaba el comerlos, ya que se creía que podía inhibir la claridad del pensamiento y disminuir la riqueza espiritual. Así se sabe que Ateneo, Pitágoras y otros maestros, prohibían a sus alumnos comer legumbres e incluso pasear cerca de campos sembrados con ellas (DE MIGUEL GORDILLO, 1991:12-16).
También se tiene como afrodisíaco, por lo parecido de la semilla a los testículos. Plinio describe la utilización festiva del garbanzo en ceremonias en honor a los dioses, mientras que en las fiestas florales sus semillas eran lanzadas a la multitud con gran regocijo (DE MIGUEL GORDILLO, 1991:12-16).
Carlomagno, en su Capitulare de Villis (en el año 812) hace mención al garbanzo y lo incluye entre aquellas plantas que desearía tener en sus jardines. De igual manera aparece en la mayoría de los herbarios medievales, donde sus auténticas propiedades se mezclan con otras, fruto de creencias populares. S. Hildegard lo califica como alimento ligero, beneficioso para la salud, destacando su utilización en la lucha contra la fiebre.
En 1972 Van der Maesen recopila la información existente acerca de las propiedades dietéticas y medicinales del grabanzo, en la que se pone de manifiesto cómo la sabiduría popular le atribuía efectos beneficiosos sobre el pensamiento (DE MIGUEL GORDILLO, 1991:12-16).
En la zona del Entorno de Doñana el garbanzo se ha convertido en la actualidad en un cultivo de autoconsumo, siendo pocos los predios en que hemos podido encontrarlos. Entre las razones de su pérdida, los agricultores aducen como más importante la dificultad que entraña su recolección y el poco beneficio que se tiene en su venta. Las variedades que se recuerdan son los negros, los mulatos y la garbanza blanca.
¿Qué garbanzos plantaban aquí?
El negro, así liso, para el ganado y el blanco [garbanza blanca] para nosotros.
José Cano, Hinojos
El mulatoes más coloradito. Sin embargo el otro que es un poquito más gordo, ya es más rubio, y la garbanza es casi blanca.
Manuel Escobar, Villamanrique
De entre las que se conservan sólo ha quedado el garbanzo mulato en una huerta de Villamanrique. Por ello podemos decir que en este momento se encuentra en peligro de extinción ya que sólo un agricultor lo mantiene cada año, con el peligro que ello conlleva, tanto de erosión genética por la imposibilidad de la existencia de intercambios que renueven la población, como por pérdida accidental de toda la cosecha por causas no controlables, provocando la desaparición definitiva de esta variedad.

Los motivos de mantener la variedad responden a su sabor y textura, ya que nos explica que son muy blandos y sabrosos y que su familia por eso los prefiere frente a los que se compran. Aunque también nos comenta que el que unos garbanzos sean más tiernos que otros responde más a la tierra en que se siembran que a la propia variedad. A pesar de ello sigue describiéndolos como más blandos que los comerciales.
Caracterización
Los garbanzos mulatos, según nos explican, son de tamaño ligeramente menor que los de variedad lechosos que estamos acostumbrados a encontrar en los supermercados. La semilla es angular, es decir, tiene el pico muy pronunciado. La textura de la piel es rugosa y áspera y el color que describen los agricultores como mulato, o “más rojizo” que los blancos, corresponde a tonos crema o beige. Las semillas están recorridas por venillas blancas que parecen tener textura harinosa.
En cuanto a la mata, ésta es de porte semiextendido, lo que le hace que no llegue a ser rastrera, pero según nos explican son matas menos erguidas que algunas variedades modernas, lo que hace que su recogida sea más dificultosa para las variedades autóctonas. Llegan a medir entre los 45 y los 50 cm. De ancho pueden alcanzar desde los 62 hasta los 67 cm.

Las ramas principales aunque no totalmente rectas no son tan angulosas como las que veíamos en las habas o en los guisantes. Están recorridas por numerosas ramas secundarias que aparecen de forma alterna. El color de todas ellas, tanto de las principales como de las secundarias, es de un verde blanquecino que contrasta con el verde oscuro de las hojas. Éstas no presentan coloración antociánitica, algo que sí ocurre en otras variedades de garbanzo comerciales. Las hojas son dentadas y multipinnadas, es decir, se considera como hoja única el conjunto de pequeñas hojitas. Éstas se sitúan alternas a lo largo del raquis y poseen pilosidad en su envés, lo que les confiere un color más blanquecino en dicha parte. La rama queda coronada con una hoja que cierra el tallo.

A mitad del mes de mayo las plantas de garbanzo se encuentran en plena floración. Las flores son blancas, pequeñitas y sin ningún tipo de dibujo. Aunque su mantenedor las describe como amarillas o blancas tirando a amarillas. Además es curioso cómo nos cuenta que las plantas de garbanzos, cuando van bastardeando, cuando se van perdiendo las características puras de la variedad, tornan sus flores a tonos rojizos. Por ello la selección y mejora de esta variedad conlleva la eliminación de este tipo de plantas, que produciránn un garbanzo más oscuro o casi negro. Además de ser más pequeño, su genética hará que la mata que de él provenga sea de este tipo de garbanzo que consideran defectuoso.
¿Porque la flor, el color, varía según el tipo de garbanzo, o no? Por ejemplo, ¿en los mulatos es amarilla, la de los chiquititos estos?
También. No es muy amarilla del todo, más bien blanquita, pero va tirando para amarilla. Así la mata que sale con una flor colorada... a lo mejor en la misma mata hay una flor colorada y ese garbanzo, ¿tú sabes lo que son?
¿Qué sale el garbanzo diferente o qué?
Que no vale, ése garbanzo ya no engorda más, así se queda, ése es el que tiene la flor medio colorada.
¿Y tú qué haces, se la quitas?
Arranco la mata.
Porque al verle una flor roja ya una mata va a echar este tipo…
Cuando tú tengas una mata de garbanzos que tenga su flor blanca o amarilla, como sea la flor, y tenga una mata de esa con la flor roja, ese garbanzo es de estos malos. ¿No has visto alguna vez cuando has comido garbanzos que hay un garbanzo en el plato, uno negro? Esos son los que yo te digo (…) Y se lo arrancas uno porque a lo mejor hay 20 matas de esas con la flor colorada. En un mata de esas sale algún garbanzo de esos y te echa a perder el montón, por eso las mujeres los cogen y tiran todos los malos estos.
Manuel Escobar, Villamanrique
Las flores al quedar fecundadas dan lugar a las vainas que en agronomía se llaman vasillos, en las que crecerán los garbanzos. En la mayoría de los vasillos hay un solo garbanzo, aunque en algunos puede haber dos. Estas vainas, que pueden medir de 22 hasta 24 cm, son de color verde kiwi, más claro que las hojas pero menos que el tallo, y están cubiertas de abundante pilosidad, similar a la del envés de las hojas. La mayor parte de las vainas no son dehiscentes, con lo que no se suelen abrir para que la semilla se desprenda. Cada mata tiene de 70 a 80 vainas, lo que supone más de 150 semillas de garbanzo por cada mata.
En cuanto a la asociación de cultivos, tenemos que decir que era común ver entre las calles de los olivos matas salteadas de garbanzo, y que siempre se ha solido huir de la cercanía a la huerta porque, como nos explica un agricultor, produce mucha araña roja que se le pega a las hortícolas.
Sobre el bastardeo, ya aludimos más arriba a cómo el color de la flor, rojizo, revelaba que la mata había bastardeado. Cuando la flor pasa desapercibida al agricultor, parece que la mata aún da una segunda oportunidad antes de recolectar mostrando los garbanzos que no son buenos. Parece ser que la mata de garbanzo que está buena tiene que perder toda la hoja antes de segarse. Si hay alguna que no lo ha hecho cuando ya llega el tiempo es que esa tiene garbanzos malos, por lo que la arrancan y no la recogen, ya que puede estropear la cosecha.
Para no dar lugar a que la mata bastardee nos comentan que conviene ir cambiándola de lugar en el predio, al menos cada dos años, para que dé legumbres sanas y fértiles. Los garbanzos se suelen rotar con otros cultivos extensivos como habas, centeno, alfalfa, guisantes, incluso con cebada si se quiere para verde.
¿Y los garbanzos los siembra siempre en el mismo sitio o los va cambiando?
No, yo un año lo sembraba a lo mejor en ese lado, otro año más para allá, otro año en medio, según donde dejaba un cacho, si tenía simiente en aquella vera, al año que viene dejaba para sembrar allí unas pocas de habas, y si lo tenía otro año aquí en los medios lo sembraba aquella vera y echaba los garbanzos, para que no fuera los mismos rastrojos, por lo menos… para dejar un barbecho.
Manuel Escobar, Villamanrique
Ecología
Los garbanzos se siembran a principios de marzo. Se suele esperar a que vengan días de lluvia para posteriormente realizar la siembra, como ya vimos que ocurría con otras variedades como las sementeras, las habas o los guisantes. La recolección tiene lugar en junio cuando, dicen, están sequerosas las vainas.
Para marzo, a primeros de marzo, porque dicen los viejos que «el garbanzo no vea el sol de marzo». Yo no sé por qué será, pero los viejos dicen que para marzo no se pueden sembrar… los garbanzos no pueden ver el sol de marzo, pues habrá que sembrarlos el nueve o el diez de marzo, mientras nace y no nace, ya se ha acabado marzo…
Manuel Escobar, Villamanrique
Antes de la siembra se ha de preparar el terreno y para ello hay quienes solicitan los servicios de tractoristas del pueblo, tras las citadas lluvias, para hacer una labor profunda. Lo primero que se pasa es la grada para retirar las malas hierbas. El mantenedor de la variedad, para dejar la tierra lisa y mullida, pasa su propia mulilla mecánica que rompe los terrones y los surcos que suele dejar el paso del tractor. La siembra para superficies tan pequeñas como la que hemos encontrado para la variedad local en cuestión se realiza normalmente de forma manual. Con una azoleta se van haciendo las casillas de unos cuatro dedos de profundidad, donde se depositan entre seis y diez semillas. Tras echar una hilera de garbanzos se suele proceder a taparlas con la misma azoleta con la que se hizo el hueco. Para que las casillas salgan alineadas se vuelve a realizar el método de la tomiza que hemos visto en el resto de variedades como el tomate.
¿Cuánto siembras tú más o menos, un cachillo cómo?
Yo sembré no sé si eran 12 ó 13 hileras, unos 20 ó 25 m.
Manuel Escobar, Villamanrique
Este mismo agricultor nos cuenta que no le merece la pena alquilar el tractor, así que lo hace primero con la mula mecánica y luego a mano de poco a poco con la azoleta. Aunque algún año sí ha hecho uso del tractor.
Los garbanzos van por tanto en hilera o líneo y en caballones que el agricultor hace a mano. La distancia entre matas suele ser de 40 ó 50 cm. Normalmente empiezan a aparecer en el suelo unos 15 ó 20 días después de la siembra. A partir de este momento el agricultor sólo se encarga de cavarlos para eliminar las hierbas que compiten con el cultivo por los nutrientes y el agua. Esto se considera importante por el motivo de que los garbanzos están considerados un cultivo de secano.
El agricultor que aún mantiene la variedad nos explica la cantidad de garbanzos que puede obtener de los 20 ó 25 m en que los siembra:
¿Qué cantidad de garbanzo puede sacar usted de aquí?
De aquí, si no se echan a perder, pueden salir un par de sacos de unos 50 kilos.
Manuel Escobar, Villamanrique
El terreno en el que se encuentran los garbanzos tiene que ser arenoso con un alto contenido en materia orgánica, por lo que son suelos sueltos, aireados y muy fértiles. Esto hace que el alto contenido en materia orgánica libere de forma permanente los nutrientes que la planta necesita, además de mantener la humedad y una buena estructura del suelo. Y al ser un suelo con altos contenidos en arena hace que sea un suelo bien drenado que no provoca encharcamientos tan nefastos para el garbanzo, ya que los altos contenidos de humedad hacen que proliferen las enfermedades. Además, el tipo de tierra en el que se cultive influye en la dureza que tendrá en grano, y ésta es una característica muy apreciada por el agricultor y su familia, como vimos en el primer epígrafe.
Para enriquecer los suelos el agricultor usa todos los años estiércol de bestia o gallina103103Pero el uso de estiércol de gallina es este último es circunstancial ya que el que tiene es de sus propias gallinas, con lo que la cantidad no es muy grande., y en ocasiones, cuando siembra para que coman las bestias, suele poner un poco de urea pero, explica, que si es para consumo humano no lo hace.
A esto, [a todo el predio], un año le echo [estiércol] a un cacho aquí, y al otro año pues le echo más para allá y así pues lo voy abonando todo. Y cuando termino por un lado pues empiezo otra vez por el mismo. Por eso yo no echo aquí abono ni echo nada [químico].
Manuel Escobar, Villamanrique
Y el estiércol, ¿cómo lo echa, fresco o espera que se seque?
El estiércol lo tiro cuando se amontona ahí y si me hace falta pues vengo y lo tiro. Lo entierro con el tractor y me lo tapa o bien con la grada o con el cultivador, pero para taparlo mejor es la grada, y cuando ya le des un pase de grada, como la grada hace menos labor, pues le digo que le dé con el cultivador y le mete el cultivador y se queda esto más labrado. Porque el cultivador no es lo mismo que la grada. Tiene un brazo de casi un metro, le mete una cuchilla y lo deja todo labrado para abajo. Ni se hace terrones ni se hace nada.
Manuel Escobar, Villamanrique
Siembra y reproducción
La siembra, como hemos visto, suele ocurrir a principios de marzo. Los garbanzos que han quedado en cada hoya comienzan a aparecer, como hemos visto, a los 15 ó 20 días, ya se dejan ver los dicotiledones. El alto número de semillas en cada casilla se debe, como vimos en otros capítulos, a la necesidad de asegurar que la cosecha va a dar su fruto. Al contrario que como veíamos en hortícolas como el melón, la sandía, etc., el agricultor no suele clarear o deshermanar las hoyas. Nos explica que de todas las semillas que siembra llegan a germinar de cuatro a seis simientes y que las dejan todas, que no se interfieren en el crecimiento.
¿Y eso si ha echado ocho o diez garbanzos en la casilla, salen ocho o diez matas, no? ¿Todas juntas o cómo?
Sí, si no hay ningún bicho que se coma… cuando está apuyado, que se coma el puyón, pues nacen todos.
¿Y no se estorban unas a otras?
Esos van todos juntos, eso para ver la mata de un garbanzo solo tienes que liarte a mirar pegado al suelo, porque cuando están grandes las matas ya empieza a echar el ramazón y tienes que buscar el que sale del suelo, un tronco solo.
¿Y no hay que quitarle ramas ni brazos?
Cuanto más ramas tenga más garbanzos echa,… tú te vas al suelo, a la tierra, y de la tierra sale un troncón sólo, aunque arriba tenga un montón el garbanzo es el del suelo, un troncón solo, y arriba hay matas que echan cinco o seis ramas para los lados, y unas echan dos o tres, otras 15 ó 14… según la salud que tenga también la mata…
Manuel Escobar, Villamanrique
A mediados de abril ya van apareciendo las primeras flores en las axilas de las ramas. Según nos explica el agricultor, de cada flor suele salir un vasillo, pero puede haberlas que den hasta dos. Al poco, a mediados de mayo, se van secando y comienzan a dejar ver los vasillos ya cuajados. Las matas pueden presentar a la vez los vasillos y las flores.
¿Cuándo empieza a echar la flor el garbanzo?
El garbanzo empieza a echar la flor cuando está la mata grande, que la mata se queda… se endurece, pues entonces empieza a echar la flor.
Manuel Escobar, Villamanrique
Las matas se dejan hasta junio cuando el verde de las vainas pasa a un amarillo pajizo y se pierde la hoja, y es lo que nos da la señal de que los garbanzos ya están maduros.
Cuidados tras la siembra
Además de lo que hemos ido viendo a lo largo del texto sobre los cuidados que el agricultor le procura a las matas de garbanzo una vez sembrados, tales como la escarda para quitar las malas hierbas que puede llegar hasta a tapar las matas, no parece haber más cuidados, ya que no se suele deshermanar, ni podar para aligerar las matas de ramas ya que, como explica el agricultor, cuantas más ramas tenga, más garbanzos dan.
Plagas y enfermedades
En cuanto a las plagas y enfermedades que afectan al cultivo del garbanzo, se ha observado la presencia de una planta parásita, la cuscuta (Cuscuta sp.). Tiene una raíz pequeña y tallo color amarillo-rojizo, liso y trepador. No tiene hojas, pero sí tiene chupadores y ramas entrelazadas que forman una maraña alrededor de la planta. El ataque se produce cuando la planta huésped, en este caso el garbanzo, está bien desarrollada, pudiendo llegar a matarla mediante asfixia, ya que toma nutrientes directamente de ella (DE MIGUEL GORDILLO, 1991). El control de esta planta parásita se suele hacer con herbicidas aunque en el caso de la plantación de garbanzo mulato que hemos observado no se usaban herbicidas sino, como se ha comentado, se procedía mediante escarda manual.
Otra plaga que ya nos es conocida por haberla descrito en el haba y las sementeras es el coco o coquito que afecta al grano recolectado. Contra éste el gastar los garbanzos de un año para otro parece prevenir bien su aparición, ya que parece que atacan a los garbanzos con más de un año. Si no, siempre es recurrente el uso de los polvos anticoco.
La enfermedad más importante, con diferencias, es la rabia del garbanzo (Ascochyta rabiei), un hongo que produce unas manchas redondas con el borde oscuro en hojas y vainas. Las manchas en los tallos, que son los más graves, impiden la circulación de la savia y la planta se seca. El hongo se transmite por semillas y persiste en restos vegetales, viéndose favorecido por los incrementos de humedad y temperatura. Con temperaturas bajas y tiempo seco no se produce la enfermedad. Actualmente existen numerosas materias activas en el mercado para el control de esta enfermedad, aunque normalmente se suele hacer de forma tradicional una prevención con sulfato de cobre en el inicio del ciclo de cultivo (DE MIGUEL GORDILLO, 1991).
En Villamanrique se ha encontrado una práctica cultural para controlar esta enfermedad basada en la colocación de ramas de adelfa (Nerium oleander) entre los garbanzos cuando se comienza a ver síntomas de la enfermedad y, según la experiencia de los agricultores, da buenos resultados, disminuyendo el número de plantas afectadas.
Entonces, ¿cuando se ponen enfermos los garbanzos que le pone adelfa?
No, antes. Cuando ya se van poniendo con los vasillos amarillos digo «pues a ponerla». Eso era un tío mío que era medio estudiante y vino un año poniendo de eso y digo «eso, eso va a ser para nada».
Pero, ¿hay que ponerlo con flor? ¿O eso da igual?
Nosotros…, yo lo he puesto unas veces con flor y otra sin flor, lo he puesto y se ha aguantado la enfermedad, se pierden algunas matas pero no tanto.
¿Y qué enfermedad es?
Una enfermedad que le entra a las raíces. Le entra como hongos y seca la mata. Se va poniendo amarilla y se seca. A lo mejor hay algunas matillas secas pero se aguantan. Digo «¿sí?, pues eso cuesta poco, con una mata de esas» y cojo unas pocas de ramas y las hincas ahí.
¿Y cuantas ramas le pone?
Mi sobrino que fue a Pilas a por pienso para las gallinas y lo cogió él mismo de ahí de la carretera que hay un par de matas, y le digo que no traiga mucho, que con unos trocitos para ahí en medio hay bastante. El otro día Vicente dice «los garbanzos estarán todos perdidos» y le digo «no hay ni una mata, con la hostia esa no se pierde», y estuvo viéndolo esa tarde para allá y dice «no hay ni una mata perdida», y digo «claro», y me ahorro yo el líquido y el trabajo y todo.
¿No le tiene que echar ningún producto?
No le tengo que echar producto ninguno.
¿Porque para eso hay producto?
Aquí siempre hemos usado cucusan104104Cucusán refiere al producto Cuprosán, compuesto de cobre., de cobre de eso que se le echa al olivo, el mismo.
Manuel Escobar, Villamanrique
Los derivados del cobre aquí mencionados también son aplicados para el control del mildeo que provoca la aparición de manchas en las hojas de color verde claro o verde oscuro, transformándose en necróticas cuando la enfermedad se presenta más avanzada. Este avance es muy rápido, llegando a invadir toda la hoja. En el envés de la hoja, esta mancha se corresponde generalmente con un fino velo blanco. Además de las hojas se puede desarrollar en el tallo, donde produce un chancro pardo, que en ocasiones puede llegar a rodear completamente el tallo (DE MIGUEL GORDILLO, 1991).
¿Y hay que hacerle como a los tomates y otros tipos de… cuando empieza a crecer hay que hacerle alguna cosa a la planta?
No, echarle un poquito de … Yo casi siempre le echo cucusán… unos polvos azules que hay, no sé si habrá por ahí alguno todavía o se habrá gastado todo. Y lo cojo con la máquina y lo curo. Más que todo para una enfermedad que hay que le dicen el mildeo. Para aguantarle el mildeo.
¿Cuándo se le cura más o menos para eso?
Pues cuando están grandecetes así los curo una vez o dos, y en diez ó 20 días lo curo otra vez.
¿El mildeo cómo es, qué es lo que le pasa a la mata?
El mildeo a la mata, unas veces se come la raíz o pone la mata amarilla, amarilla seca por arriba, se pone amarilla y ya esa mata no echa flor, se seca.
¿Y eso qué se le echa antes de que eche la flor?
Antes y después cuando tiene el garbanzo y todo…
Manuel Escobar, Villamanrique
Recolección, uso y aprovechamiento
La recolección aún se realiza a mano cortando las plantas con una hoz y haciendo montones que se van dejando en el campo hasta que se llevan a la era para trillar.
Con una hoz vas cortando los troncones de las matas y las vas cogiendo en la mano. Si te caben en la mano tres o cuatro matas, como la mata se cría a esta altura, y por debajo es así, pues coges por debajo casi a la tierra y lo cortas, y luego te caben en la mano cuatro o cinco matas, cuando tienes un puñado que no te cabe en la mano pues lo pones allí, vas haciendo paveas, que son montones… el puñado para allá, uno para allá y otro para acá105105Los haces igual que veremos en la sementera se hacen con pequeños haces en los que los garbanzos caen hacia la derecha y pequeños haces en los que los garbanzos caen a la izquierda., que vaya cruzado para luego cogerlo, y amarrarlo por donde no tiene garbanzos. Se coge una guita o lo que sea y se va amarrando.
Manuel Escobar, Villamanrique
Con la horqueta el agricultor deshace los haces o paveas y los esparce por la era, entra el tractor y con las ruedas rompe los vasillos sin, al parecer, dañar el grano.
Cuando ya la planta está seca pues la siego y la voy dejando ahí. Después tengo que rozar esto, que es una era grande. La limpio, quito el forraje, lo barro y lo tiro ahí [los haces de garbanzo previamente cortados] y viene el tractorista y me lo machaca. Da una vuelta así con el tractor y yo moviéndolos atrás con el palo hasta que ya está todo fuera del vasillo, pues ya le digo al tractorista «ya te puedes ir». Después lo recojo y cuando corre viento pues lo aviento, con una pala de madera y lo tiro por lo alto, va la paja para un lado y el garbanzo para otro, porque el garbanzo pesa más que la paja. Después, lo que quede ya en el suelo del todo, ya le recoge lo que hay, lo poquito que quede en el suelo pues le quito el polvillo que tiene y ya lo guardo en un saco.
Manuel Escobar, Villamanrique

Para aventar el grano nos comenta que el mejor es el viento que viene del sur y que llaman de marea, una ligera brisa que se levanta casi todas las tardes.
El garbanzo una vez trillado se mete en sacos que se guardan en la casilla que el agricultor tiene en el predio. De poco en poco lo va llevando a la casa para su consumo. Suele dejar un saco para sembrar al año siguiente, siendo los sacos son de 50 kg.
Como hemos visto con las habas a los sacos se les echan los polvos repelentes de coquitos:
¿Cuánto puede durar el garbanzo almacenado?
A mí en mi casa me duran dos o tres años.
Pero, ¿igual se puede lleva un garbanzo en un saco tres o cuatro años y está bueno, no?
- Echándole polvos de esos que no se piquen, sí.
¿Antiguamente también había esos polvos o no?
Antiguamente que yo me acuerde de primera no había eso, eso ha salido después
¿Y se perdería un poquillo más, no?
Por eso calculaba uno para el año y nada más, se vendía mucho garbanzo para afuera o aquí para el pueblo.
Manuel Escobar, Villamanrique

El uso que se ha hecho siempre de la variedad que aún se mantiene, el garbanzo mulato, ha sido el consumo humano. En la actualidad sólo lo hemos podido encontrar en una única finca de Villamanrique, pero su mantenedor y otros agricultores nos comentan que antes era muy normal encontrar el garbanzo local en los predios de los alrededores. El aún mantenedor antes sembraba todo el terreno que tiene para garbanzos y vendía una parte y el resto lo dejaba para consumo propio y de la familia. Ahora sólo pone fanega y media ya que este tipo de cultivo tiene mucho trabajo y una persona sola no puede hacerlo.
Los platos en los que se suele consumir la legumbre es en los pucheros o cocidos, que según este mismo agricultor lleva cenándolos toda la vida, algo que era costumbre antaño en los hombres de campo, ya que la única comida que hacían en casa era la cena. También son consumidos en las comidas en colorao que ya explicamos en el capítulo de las acelgas, y en potajes, que es como llaman al cocido cuando no va con carne, sino con bacalao, muy recurrente en vigilia.